Did Chávez’s get-out-the-vote operation make the difference?

Frequent commenter, colleague, and friend Omar wrote this technical document on voter participation and the October 7th results. I’m posting it in its entirety, in Spanish. Well worth a read. Take it away Omar.

Incidencia de la tasa de participación sobre los resultados del 7 de Octubre, por Omar Zambrano

Los Hechos:

  1. El 7 de Octubre de 2012 se realizaron elecciones para elegir al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
  2. El resultado final fue un triunfo para Hugo Chávez con el 55,1% de los votos contra el 44,3% de Henrique Capriles Radonski.
  3. La tasa de participación observada de 80,5% fue la mayor en décadas.
  4. La gran mayoría de los reportes y análisis posteriores a la jornada indican que la maquinaria de movilización de votantes oficialistas funcionó muy bien, y que el esfuerzo de get-out-the-vote del partido oficialista PSUV habría sido determinante para obtener el resultado observado.

La Pregunta:

¿Fue la movilización de votantes del PSUV determinante en el resultado del 7 de Octubre?

La Hipótesis:

Si la movilización de votantes del PSUV tuvo un efecto sobre los resultados observados el 7-O, deberíamos observar que existe una correlación positiva entre la tasa de participación y la votación obtenida por Hugo Chávez. En particular, si la alta participación es atribuible a la operación de la maquinaria chavista, en aquellos lugares con mayor participación relativa deberíamos observar una mayor brecha de votos a favor del candidato oficial.

Análisis de la tasa de participación como determinante de los resultados del 7-O

a. Análisis descriptivo

1. Al observar los resultados electorales oficiales del 7 de Octubre, es fácil concluir que no existe uniformidad en la tasa de participación a nivel de centros de votación. Si uno divide la muestra entre centros que mostraron una participación electoral por encima y por debajo del promedio nacional, encuentra que aproximadamente el 57% de los centros mostró una alta participación relativa, el promedio de participación en estos centros fue de 84,4% del padrón electoral y en ellos votaron aproximadamente 8,5 millones de electores. El 43% de los centros mostró una baja participación relativa con un promedio de 76,2% de participación y aproximadamente 6,4 millones de electores.

2. Si unos caracteriza los centros de alta participación relativa (APR) en términos del resultado observado se observa que estos favorecieron abrumadoramente la opción oficialista. En el 76% de los centros APR ganó Hugo Chávez. En esos centros se concentraban 5,1 millones de votantes o el 60% del total de votantes en centros APR. El número de centros APR donde ganó Henrique Capriles fue mucho menor en número (24% del total) y número de votantes (3,4 millones).

3. En términos absolutos, Hugo Chávez logró sacar una brecha de más de 1,6 millones de votos en aquellos centros de alta participación (nota: igual a la diferencia nacional). La oposición no logró compensar este resultado en aquellos centros donde la participación le favoreció. La diferencia entre la oposición y el oficialismo en los centros de alta participación favorece a este último en aproximadamente 690 mil votos.

4. Aún más interesante, el esfuerzo de movilización de votantes por parte del oficialismo logró mejoras relativas no sólo en aquellos centros donde el oficialismo logró ganar, sino en centros tradicionalmente de oposición, donde el oficialismo logró disminuir la brecha. Si uno compara los resultados obtenidos por Hugo Chávez el 7 de OCT en aquellos centros APR, con respecto a los obtenidos en 2010 se observan mejoras uniformes en todos los centros. Este resultado sugiere que el esfuerzo de la operación de movilización de votantes fue uniforme y no se concentró solo en centros pro-oficialistas.

b. Análisis estadístico

5. El anterior análisis proporciona evidencia de que la alta participación contribuyó positivamente al triunfo de Hugo Chávez el 7 de Octubre y, por tanto, daría soporte a la tesis de que la maquinaria de movilización de votantes del PSUV fue determinante en el resultado observado. Sin embargo, las estadísticas descriptivas no ayuda a cuantificar la magnitud y dirección de esa contribución, ni permite distinguir posibles diferencias regionales detrás del resultado nacional.

6. Utilizando los resultados oficiales a nivel de centros de votación, es posible demostrar estadísticamente que la magnitud de brecha Chávez-Capriles dependió críticamente del nivel de participación. El principal resultado del análisis de regresión es que por cada 1 punto porcentual adicional de participación por encima de lo observado en 2010, se observó un incremento 0,40 puntos porcentuales en la diferencia entre Chávez y Capriles con respecto a 2010– lo que en términos técnicos se conoce con el término de elasticidad- . Es decir, donde hubo mayor participación, Chávez ganó con mayor diferencia de votos.

7. El anterior resultado sorprende por su magnitud y es robusto aun controlando por factores específicos como condición rural/urbano del centro, centros con historia de triunfos oficialistas/oposición, o efectos idiosincráticos de la participación por Estado.

8. El 7 de Octubre de 2012 la tasa de participación electoral fue de 80,52%, una de las más altas en las últimas décadas. En comparación a lo observado en las elecciones parlamentarias de 2010 (66,4%), la variación en la participación entre ambos eventos fue de 14,12 puntos porcentuales. Si la estimación anterior es correcta, la participación adicional observada en 2012 produjo un aumento de la brecha entre Hugo Chávez y Henrique Capriles de aproximadamente 5,73 puntos porcentuales.

9. La brecha final observada entre oficialismo y oposición en las elecciones presidenciales del 7 de Octubre fue de 10,8 puntos porcentuales. Si la estimación anterior es correcta, el 53% de la brecha observada entre Hugo Chávez y Henrique Capriles el 7-O podría ser atribuible al esfuerzo de movilización de votantes por parte de la maquinaria del PSUV en la medida en que esta contribuyó a disminuir la abstención. Para facilitar la visualización de este resultado es fácil representarlo en números absolutos: se podría decir que la maquinaria del PSUV logró movilizar hasta 869 mil personas adicionales que votaron por Hugo Chávez. Este esfuerzo de movilización equivale, en promedio, a aproximadamente 22 personas adicionales por cada mesa de votación, o 63 personas por cada centro de votación.

19 thoughts on “Did Chávez’s get-out-the-vote operation make the difference?

  1. Muy interesante, Omar. But why attribute higher turnout and/or the turnout-Chavista correlation to maquinaria rather than, say, to changes in consumption? Controlling for urban/rural or including state dummies is not the same as controlling for local economic shifts since 2010. One might imagine that, even in the absence of any party machine, centros with lots of beneficiaries of that increased spending would both (a) turn out in higher numbers and (b) support Chávez.

    • That is why the actual mechanism of get-out-the-vote is important. People tell me that the Chavistas used military vehicles to bring reluctant voters in. It would be interesting to know how prevalent that was.

      • Or … higher turnout due to increased affection for Chávez vis-a-vis his candidates or his proposals?

          • Not really, although I do have an anecdote that may be relevant.

            My niece registered to vote for the first time, but she wasn’t in Venezuela on October 7th. At 3 pm, they called her house. It was the PSUV. They were wondering why she hadn’t bothered to go vote, and offered to give her a ride. My sister told them she was on her way (embuste). At 3:30 PM, they called again. They said they knew she hadn’t shown up yet, and were wondering how they could help.

            Chavistas knew, in real time, who had voted and who hadn’t. This information was not available to the oposition, ad it undoubtedly helped them target their GOTV efforts.

            • In the U.S., that information can be gathered in real time… A party or candidate can have a poll watcher present, and each voter’s name and address is announced. The voter roll as set for the day is also published, so the watcher can check off names as they vote, and has a list of all those who haven’t voted.

              A strong political organization will do this, and relay the information to workers who call on the non-voters and get them to the polls. (This is in combination with a survey to identify voters of one’s party where possible.)

              Ideally – the “precinct captain” canvasses the precinct regularly – say one one a year. He tries to meet every resident voter and sound him out. He may pass out literature and answer questions, but does not try to convert opposition. He cultivates uncommitted or swing voters. He also makes sure that any new residents or children reaching majority are registered ot vote (again, if they are known favorables).

              Come election time, the precinct captain should have a list of all known favorable voters in the precinct. His job is then to make sure they all get to the polls. Some may require reminding, some may need transportation or childcare.

              Done right, this generates tremendous favorable turnout and voting. But it’s a lot of work. In general, it’s possible only if one’s party can recruit precinct workers with patronage jobs.

      • Dorotea,
        Although you´re right (as often) on the ommited viarable bias risk, I would not be that worried since: a.- to some extent, we are controling for the proportion of beneficieries at the center level with the variable azul/rojo indicative of the past political leaning of the center. b.- If any, the spending binge observed in the pre 7O months was nothing extraordinary in terms of what occured in 2010 or 2006. See: http://caracaschronicles.com/2012/09/03/that-spending-binge-chart-adjusted-for-inflation-this-time/ . I would argue that what was really different this time was the systematic use of beneficiary lists of the new programs (that actually delivered very little in the pre 7O) to feed the GOTV databases.

        • I wouldn’t really call this an omitted variable bias problem: the omitted variable is precisely the variable you’re interested in. Get the actual GOTV database and match it to precincts; then we can talk about the effect of the machine. That would be fascinating.

    • BTW…constructing median income indicators at the electoral center level? Dorothy, you don´t know anyone making efforts in that direction, or DO YOU? Ah? DO YOU?;)

  2. Pan para Hoy y Hambre para Manana.

    Es muy facil decirse comunista, robar y confiscar hasta arruinar al pais, regalar las migajas al pueblo malcridao y dependiente, hacerse millonarios en el proceso (nomenklatur) y espantar al componente productivo (y critico) de la poblacion a emigrar o auto-censurarse.

    El plan avanza a toda marcha, cuanto todo implote, les sera mas facil aun controlar. Que tristeza.

    • Changes in consumption! SI Luis.
      . That message was meant for you Dorothy/cort/etc.

      La falta de vision mas alla del inmediatismo nos mata.

      • Correct. The typical Chavista voter (non-hardcore “Amor” lover) literally had to be taken/coerced/intimidated/threatened to the polls. “Increased consumption” in a country with 30-40% real inflation vs. 1/2 that in salary increase (for the lucky ones)–Si, Luis!!!

  3. Thank you Omar for that analysis. It is the kind of demonstrations that can elicit real conclusions.

    I would have preferred to compare against 2006 presidentials, that way it would show the GOTV effect more faithfully. Comparing to 2010 clumps together the new GOTV plus the natural lower abstention of presidentials over legislative elections.

    • Thanks Abelardo,
      I been receiving that criticism a lot, and (free time provided) will do a 2006-2012 comparinson. But remember, the current setting is partially taking that into account since we are measuring effects on the gap CH-OPO, and not on the absolute level of votes or something similar. Again, one might have good reasons to think that people tend to participate less in non-presidential elections, but explaining how this phenomenon is not equally balanced between political options is a lil bit harder.

      • Omar,
        Sorry for replying so late.

        I have the impression that the opposition tend to naturally (without having to be helped, pushed or coerced) have lower levels of abstention than people that vote for Chavez. Just for that reason there is less room for improvement for the opposition than for chavistas in presidential elections. Since abstention is higher for legislative elections there is more room for improvement across the board and thus the comparison may not be as precise.

        If you do the comparison I would be very interested to see the results.

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